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Luz y cannabis

Luz y cannabis

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La iluminación de crecimiento ha revolucionado la forma en que se cultivan inifinidad de plantas, entre ellas, el cannabis.

¿Qué es la luz de crecimiento?

Sabemos que para la buena salud de las plantas y su buen crecimiento, es necesaria la luz, sobre todo la luz solar. No todos los estados de la república mexicana cuentan con las mismas virtudes de cantidad de luz solar y los asoleamientos que tienen durante el día, por ejemplo, las Baja Californias.

Aunque ese era habitualmente uno de los factores principales para que esos estados fueran reconocidos como los mayores productores de algunos tipos de flora como los cactus, pitahaya, garambullo y el copal rojo, después de muchos intentos, en el resto del país por fin tenemos una serie de alternativas a la luz solar para el cultivo interior y que nos permiten un ahorro energético considerable, como es la iluminación con tecnología LED para el crecimiento de plantas.

Luz y cannabis

Para tener un cultivo interior exitoso, necesitas saber cuáles son los tres factores principales que requieren tener las lámparas:

  • Color de la luz: Temperatura de color o RGB.
  • Horas de luz: ¿Cuántas horas al día dejas encendida la lámpara sobre tus plantas?
  • Cantidad de luz que suministramos a las plantas: Flujo luminoso de las lámparas.

Ya hemos hablado de la composición de la luz por medio de la suma de colores y que el color de la luz depende de su longitud de onda o frecuencia unidad expresada en nanómetros nm, una millonésima de un metro, concretamente, la luz visible o espectro visible está compuesto por radiaciones de entre 380 nm (azul) a unos 740 nm (rojo). Aunque estos datos son muy aproximados, ya que dependen de la percepción de cada persona, más allá del azul tenemos el ultravioleta, con menor longitud de onda, y por el otro lado tenemos el infrarrojo, con mayor longitud de onda.

Si dividimos el espectro de colores en fragmentos que beneficien a las plantas tenemos: uno azul, uno verde color que no absorben las plantas y por ese motivo las vemos de color verde— y uno rojo, que incluye el llamado rojo lejano.

Las emisiones de luz, por ejemplo la del sol, están compuestas por fotones de distintas longitudes de onda. La luz solar es una combinación de ciertas longitudes de onda, dando una luz blanca que, durante todo el día y las distintas estaciones del año, cambia entre los tonos cálidos, neutros y fríos.

Además, el sol da otras longitudes de onda que están fuera del espectro visible, pero igual nos afectan. Como las ondas infrarrojas o ultravioletas, es por esto que existen protectores solares y gafas de sol con protección IR-A  y UV.

Hablemos de luz y marihuana

Hablar de iluminación de un cultivo de marihuana en interior, es hablar de ciclos, de potencia, de la distancia a la que estará la planta para que no se queme, pero también es hacerlo de los materiales de las lámparas, temperaturas de color, etc. Elegir un equipo u otro no es insignificante, tanto para la calidad de los futuros brotes, como para la cantidad de dinero que pagaremos por el recibo de electricidad.

Investigando un poco del cultivo de cannabis en interiores, descubrimos que más de una tecnología se utilizó tiempo atrás para probar si ayudaban al crecimiento, así como determinar en qué momento las plantas se sometían a qué cantidades de luz y de qué color. Todo lo anterior, depende del estado de la planta enraizado/plántula, crecimiento o floración—, pues en función de éste será mejor un espectro y potencia que otros.

Cultivo de cannabis

El espacio disponible para este cultivo interior, también influye en esta decisión. Algunos luminarios emiten demasiado calor para poder ser utilizados en espacios de cultivo reducidos y eso, en zonas húmedas y cálidas, cambia todo.

En lo que se refiere al color del espectro de luz, las plantas de marihuana necesitan básicamente luz azul (450-500nm) durante su etapa de crecimiento y luz roja (610-750nm) durante la floración. Durante el enraizado de clones y crecimiento de plántulas, la mayoría de los cultivadores utilizan LFL o LFC de luz azul.

Para el crecimiento de plantas y prefloración, algunos cultivadores cambian a luces con el mismo espectro, pero con mayor potencia, como las lámparas de HM. De esta forma, la estructura de la planta se vuelve más fuerte y robusta, preparándose para una abundante floración.

Las luces con espectro rojo se utilizan para ayudar a las plantas a florecer, pues es el color que mejor imita al espectro en exterior durante los meses de otoño, cuando florece el cannabis de manera natural.

Las más utilizadas en este caso, son las lámparas HPS, seguidas cada vez más de cerca por los sistemas LED debido a sus buenos resultados: menor consumo y baja emisión de calor, que es el principal inconveniente de los sistemas de alta presión de sodio (HPS).

Por otro lado, la luz verde y el cannabis no entran en conflicto, este color no afecta a las plantas, por lo que es elegido por aquellos criadores que quieren trabajar en el cultivo cuando las luces están apagadas, sin causar estrés alguno a sus plantas en floración.

En una segunda entrega de este artículo, hablaré sobre las tecnologías más utilizadas en el cultivo de cannabis y sus características.

Acerca del autor /

Arquitecta mexicana, vi la luz un miércoles por la tarde, amante del sol y de la energía luminosa nocturna, fanática de la literatura japonesa, mis ventanas dan al este y solo mis cuatro perros las disfrutan.

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