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Biblioteca Virgilio Barca

Biblioteca Virgilio Barca, crónica de una experiencia verraca

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Germán Chávez nos cuenta su experiencia al visitar la Biblioteca Virgilio Barca en Bogotá, Colombia.

Tan pronto supe que viajaría a Colombia, pensé en visitar la obra de Rogelio Salmona, arquitecto del que he oído mucho y leído poco, debo decir. Sin tiempo para planear demasiado, confié en la recomendación de mis anfitriones: la Biblioteca Virgilio Barca, dijeron sin pensarlo demasiado. Me sorprendió la inmediata y unánime respuesta.

Al llegar al sitio, me bastó mirar un instante la seductora geometría de su perímetro, para notar que sus formas existen con el propósito de equilibrar el paisaje. El cielo de Bogotá, tan densamente poblado por extensas nubes, parece por un instante un lienzo, donde la luz tamizada se distribuye uniformemente sobre la serranía que va bordeando la ciudad a la distancia, mientras que el jardín transpira su fragancia vegetal. La arquitectura de la biblioteca tiene la doble virtud de armonizar justamente estos tres elementos del amplio paisaje —la luz, los aromas, las vistas— y simultáneamente enriquecer la imagen urbana con su presencia. Rogelio Salmona se muestra en esta obra, no sólo como un gran intérprete del contexto en la gran escala, sino como un meticuloso vigilante del detalle. El ladrillo aparente, tan característico de la región, dota de color al volumen y en algunas superficies va tejiendo profundos contrastes entre luz y sombra.

 

Biblioteca Virgilio Barca

Fotografía por Germán Chávez.

 

En el acceso nos recibe el elemento que da la clave para la interpretación de la propuesta espacial, un espejo de agua resuelto en terrazas, provocando una suave corriente de agua que se desliza sobre una superficie de piedras verdes que mimetizan el jardín. En la arquitectura sin ángulos de la biblioteca, todo fluye y todo está dispuesto para la contemplación. Conforme avanzo en mi recorrido todo es una vista, un encuadre de la arquitectura, de la frondosa vegetación, del cielo sin límites. El tránsito de los usuarios entre rampas y escaleras que parecen desvanecerse  suavemente, van bordeando las diferentes salas de lectura que convergen en un generoso atrio de gran altura, así la complejidad del programa arquitectónico palidece frente a la riqueza expresiva del espacio. La disposición de estas salas no es ningún caso caprichosa, sino que responde a la extraordinaria complejidad de la techumbre. Un juego de superficies anguladas que van demorando la precipitación de esa luz tan suave, apenas templada, para verterla homogéneamente sobre las diferentes superficies interiores. Me viene a la mente de inmediato, el título de un cuento de otro colombiano celebre, La luz es como el agua. Fluye, nos rodea, se vuelve táctil entre los tenues resplandores.

 

Biblioteca Virgilio Barca

Fotografía por Germán Chávez.

 

Es a consecuencia de tan meticuloso trabajo que resulta inverosímil el descuido, por decir lo menos, que tuvo Salmona en lo concerniente a la iluminación eléctrica del espacio. En contraste con el detallado trabajo para verter la luz natural, la disposición de las luminarias interiores resultan un lamentable arreglo desprovisto de intención. Luminarias sobrepuestas radialmente, arbotantes sobre la estructura y lámparas lineales sobre las mesas de lectura. Una solución predecible, completamente ajena al esfuerzo y grandeza de la propuesta arquitectónica. Me quedo con lo extraordinario del paisaje que articula y enriquece la arquitectura de este brillante arquitecto, y con la tarea de perseverar en la divulgación de la relevancia que tiene la iluminación en el diseño como un elemento de composición.

 

Biblioteca Virgilio Barca

Fotografía por Germán Chávez.

 

Mientras me alejo de la biblioteca, me parece imposible resistirme a contemplar la panorámica que proporciona el puente peatonal, y mientras hago un último registro del conjunto, me dice mi anfitriona con ese tono antioqueño tan melodioso y único, verraco ¿cierto? La arquitectura me permite por primera vez interpretar sin dudas, el significado preciso de tan popular expresión.

 

SOBRE EL AUTOR

Germán Chávez es maestro en historia de la arquitectura, entusiasta de la literatura que encuentra en las letras la más brillante manifestación de la luz.

 

 

Acerca del autor /

Lightroom es una plataforma digital enfocada en la difusión y promoción la cultura de la luz y la actualidad del mundo de la iluminación.

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